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Glosario de precios del posicionamiento SEO

Los presupuestos de SEO están llenos de palabras que suenan técnicas y que, mal entendidas, se prestan a confusión. Este glosario de precios del posicionamiento SEO reúne los conceptos que más aparecen en una propuesta, explicados en cristiano, para que sepas exactamente qué estás pagando y nadie pueda liarte con la jerga.

El concepto central

Término, coste por término y dispositivo

El concepto que sostiene un presupuesto de posicionamiento moderno es el término: una búsqueda concreta que quieres que te traiga clientes, como «reparación de persianas Madrid». No es una palabra suelta, sino la frase que un cliente teclea en Google. Contar términos es contar oportunidades de negocio, y por eso es la unidad más honesta para fijar un precio.

El coste por término es lo que pagas por trabajar cada una de esas búsquedas. Es un número clave porque baja al subir de plan: en el plan de entrada de 600 € ronda los 3,00 € por término, en el de 800 € baja a 2,66 € y en el de 1.200 € llega a 2,00 €. Comparar el coste por término entre propuestas es la forma más rápida de saber si un precio está en mercado.

El dispositivo es la tercera pieza. Cada término se trabaja en móvil y en ordenador porque Google muestra resultados distintos en cada uno. En Centro SEO se cuentan los términos por dispositivo justo por eso: dominar una búsqueda en el ordenador no significa dominarla en el móvil, y muchas veces es en el teléfono donde está el cliente que llama.

Los conceptos del presupuesto

Otras palabras que verás en tu propuesta

Estos son los términos que más se repiten en un presupuesto de SEO y lo que significan de verdad.

Cuota

El importe mensual del plan. Cubre el trabajo continuo de posicionamiento y se factura de forma recurrente porque el SEO es un esfuerzo sostenido.

Permanencia

El tiempo mínimo de contrato. Un plazo razonable tiene sentido porque el SEO da resultados a medio plazo; una permanencia excesiva es señal de alarma.

Alcance

El territorio y los servicios que cubre el plan. Determina cuántos términos entran en juego y, con ellos, el precio final.

Autoridad

El trabajo de ganar credibilidad con enlaces y menciones. En nichos competidos es una de las partidas que más pesa en el presupuesto.

Palabras que esconden trampas

Conceptos que conviene mirar con lupa

Cuidado con el «precio desde». Un importe presentado como punto de partida sin decir qué cubre suele ser un gancho: la cifra real aparece cuando sumas las partidas que no venían incluidas. Un presupuesto honesto no juega con el «desde», sino que ata el precio a un número concreto de términos y dispositivos que puedes verificar.

Otra expresión a vigilar es la «garantía de primeras posiciones». Nadie puede garantizar un puesto concreto en Google, porque el buscador no lo decide quien te vende el servicio. Cuando veas esa promesa en un presupuesto, entiéndela como lo que es: un reclamo comercial que, o desconoce cómo funciona el posicionamiento, o esconde prácticas de riesgo que pueden acabar penalizando tu web.

Por último, desconfía de la «tarifa plana» sin desglose. Una cuota redonda que no dice cuántos términos cubre ni qué incluye es imposible de comparar y de auditar. El glosario que de verdad te protege es el que te permite traducir cada palabra del presupuesto a algo concreto: cuántas búsquedas, en qué dispositivos, con qué trabajo detrás y a qué coste por término.

Preguntas frecuentes sobre los precios del posicionamiento SEO

Una búsqueda concreta que quieres posicionar, como «fontanero urgencias Bilbao». Es la unidad sobre la que se calcula el precio, y se cuenta por dispositivo, ya que móvil y ordenador dan resultados distintos en Google.

Lo que pagas por trabajar cada búsqueda. Baja al subir de plan: ronda los 3,00 € en el plan de entrada y llega a 2,00 € en el más completo. Es la referencia más útil para comparar propuestas.

Un plazo mínimo razonable tiene sentido porque el SEO da resultados a medio plazo. Lo que debe encender las alarmas es una permanencia excesiva o cláusulas de salida abusivas; una permanencia moderada es habitual y legítima.

Suele ser un punto de partida que no incluye todo. La cifra real aparece al sumar las partidas que quedaban fuera. Un presupuesto claro no usa el ‘desde’, sino que ata el precio a un número concreto de términos y dispositivos.

¿Una palabra del presupuesto que no entiendes?

Cuéntanos qué te han propuesto y te explicamos cada concepto y si el precio está en mercado. Sin compromiso y sin tecnicismos.